Metafunía

by @morecar89

Voy a intentar poner un poco de orden en lo que viene siendo la metafonía vocálica como mecanismo de la morfología de género-número de muchos dialectos asturleoneses, pero aplicado concretamente al pasiego. Hace tiempo que tengo este post en borradores pero no encontraba tiempo para ponerlo todo en orden desde que quité el megapost del sistema vocálico pasiego que era un melting pot de trivialidades lingüísticas.


¿Qué es la metafonía?

La metafonía, en el ámbito asturleonés, es el cierre de la vocal tónica por la presencia de vocales cerradas al final de palabra. Este cambio, en el caso pasiego, es poco sistemático cuando la vocal final es /i/, aunque existen multitud de ejemplos (imperativos, pronombres, y demás). Sin embargo, es sistemático cuando la vocal final es /ü/ (vocal cerrada central redondeada), que corresponde al morfema de masculino singular de la morfología nominal.

¿Dónde se da?

Es un fenómeno propio del centro de Asturias excepto alrededor de los nucleos urbanos de Oviedo, Gijón y Áviles (que son castellanizantes en sus zonas) y de la zona pasiega, en la zona centro-oriental de Cantabria. Entre estas dos áreas existen restos de lo que en el pasado parece que tuvo continuidad.

Las metafonías producidas por -u en el centro de Asturias y en Pas son enormemente similares, compartiendo el patron de dos de sus cierres o/u > u, e/i > i. Sólo se diferencian en los cierres de /a/, que en Asturias dan /e/ u /o/, según zona, y en Pas dan una vocal casi abierta y central /ä/.

¿Para qué sirve?

La metafonía por /i/ es un mero cambio fonético, no tiene mayor transcendencia.

La metafonía por /ü/ es un mecanismo de distinción de los sustantivos masculinos contables y de los incontables, es decir, de los neutros de materia, par mínimo (/pilu/ – /pelo/).

Algunos dialectos han hecho un uso tan intenso de este mecanismo que han terminado por desechar las marcas de género finales, de forma que el fonema /o/ se ha ido cerrando hasta convertirse en una [u], que hoy en día es alófono del fonema /u/. Este es el caso del pasiego, donde un proceso de cierre de las vocales de las sílabas átonas finales ha transformado toda la morfología de género neutro en /u/.

¿De dónde viene?

Existen dos teorías principales sobre su origen:

  • Este fenómeno vendría desde tan atrás como la colonización romana de la península ibérica. Se sabe que la zona asturleonesa fue colonizada por gentes del sur de la península itálica, donde casualente a día de hoy sigue existiendo una fuerte metafonía de las mismas características.

Esta teoría no explica la existencia del par mínimo (pilu-pelu), puesto que ambas palabras vendrían del mismo étimo latino pilum (acusativo masculino). Lo mismo ocurriría con todos los otros neutros que proceden de sustantivos latinos masculinos, que portan la marca de declinación acusativa masculina -um > -u. Sin embargo, Penny (1970) tienen otra explicación:

  • Penny considera que siendo que el origen de la metafonía va muy ligado al origen del neutro de materia, que marca su distribución, es normal considerar ambos juntos.
    Por un lado, la metafonía pudo venir del sur de italia, es decir, ser una característica del habla de los colonos romanos que se producía en palabras terminadas en -u. Sin embargo, la formación del neutro de materia, con morfema /o/ vendría de la reducción de casos del latín vulgar.
    Por otro lado, el latín antiguo solía usar el genitivo partitivo que se usaba para indicar cantidad de incontables (sounds familiar?); parece que este uso podría haber sobrevivido en el latín coloquial. Si miramos el orden de desaparición de los casos en latín vulgar, veremos que el genitivo-partitivo fue reemplazado por el dativo-ablativo (el genitivo reemplazado por el dativo es un proceso vivo en lenguas indeuropeas hoy en día, como en alemán) antes de serlo por el acusativo. Este cambio esta recogido en textos de latín merovingio. En latín merovingio la morfología que compite con el genitivo en -i es precisamente lacombinación de la terminación -o y la ausencia de preposiciones.
    Al parecer este fue el caso también en el iberorromance temprano, según Penny que cita a J. Bastardas: “El latín vulgar no sólo mantenía diferenciados el nominativo y le acusativo, sino también un caso oblicuo producto de un sincretismo entre genitivo y dativo. Morfológicamente estaba representado en el singular por el dativo (…)” que precisamente es –o. “(…) más tarde se produjo un nuevo sincretismo en el sentido de que el acusativo, caso del complemento directo, adquirió las funciones del nuevo caso oblicuo”. Este último cambio dice Penny que parece que no se ha dado en nuestra zona para sustantivos incontables.

¿Cómo funciona la metafonía?

Explicación práctica ¿qué tiene metafonía?

  1. Todos los sustantivos que tienen el morfema de género-número masculino singular (/ü/) tienen metafonía: gatu, pirru, libru, lubu, puñu, ciilu, muirtu. También los que no son masculinos singulares, como manu llevan metafonía. 
    Es decir,  los sustantivos masculinos que no terminan en /ü/ no tienen metafonía, hay muchos ejemplos: dalli, árbul, cochi, motor
  2. Todos los adjetivos que flexionen en masculino añadiendo el morfema de género-número masculino singular (/ü/) tienen metafonía: altu, nigru, ricu, tuchu, duru, tiisu, güinu.
    Esto incluye a todos los tipos de adjetivos: mismu es el masculino de mesma, miyu es el masculino de meya. 
    El adjetivo güinu puede incluso sufrir metafonía cuando aparece apocopado: güin. 
  3. Algunos pronombres, especialmente posesivos: muistru, vuistru.

Existen algunas excepciones a estas reglas ¿qué no llevan metafonía?

  1. Los nombres propios. Incluyendo aquí, por ejemplo, los nombres de los meses (pero no de los días, ya que sabadudumingu tienen metafonía): Eneru, Mayu, Pedru o Kiku no tienen metafonía.
  2. Los sustantivos que tienen una vocal tónica resultado de la reducción de un diptongo latino -au-: toru <tauru, oru < auru, moru < mauru.

Obviamene los neutros no llevan metafonía aunque acaben en [u], por eso tenemos los pares pilu/pelu, quisu/quesu, yirru/yerru.

¿Cómo escribirla?

Todo esto es personal, cada cual puede hacer lo que quiera. Yo, después de leer mucho e informarme, creo que lo que voy a explicar sería razonable.

En Asturias no se marca la metafonía más que con el propio patrón de cambio. Lo cual es lógico considerando que su metafonía siempre produce un cambio en la grafía. En los casos de palabras esdrújulas con metafonía como páxaru se marcan con la misma tilde: péxaru/póxaru (o péxeru/póxoru). Es necesario destacar que la normativización asturiana deja fuera la metafonía, que queda condenada a la lengua oral.

En nuestro caso, pienso que en lo básico, es decir, los cambios: e/i > ï y o/u > ü en paraoxítonos (palabras llanas) nos vale la misma situación, es decir, no marcar y esperar que el hablante sea capaz de identificar el cambio y utilizar una articulación central. En el caso de la /ä/ es un poco más complicado, puesto que no se transforma en /e/, sino en un fonema parecido pero más cerrado. Aquí podríamos optar por:

  1. Un umlaut (¨), que nos daría casos como gätu. Esto me parece engorroso. Además, tenemos ya un uso para este diacrítico con la diéresis, y no está bien dar dos usos diferentes al mismo diacrítico.
  2. Un acento grave (à), que nos daría gàtu. Engorroso a todas luces.
  3. No marcar en este caso y que gatu se quede gatu.

Sin embargo, el caso de las esdrújulas es un poco más complicado porque tenemos una sílaba en el medio y no se sabe muy bien qué sucede con esa sílaba (luego hablo de ella). Además, puesto que tenemos una tilde siempre en todas las palabras esdrújulas, soy partidario de usar un diacrítico. Viendo lo que he expuesto arriba, el umlaut quedaría descartado por estar ya usado, y quedaría el acento grave, dando algo como pàjaru, ìsitu (éxito), pulìticu,  histùricu, mùsicu. 

Si os fijáis he evitado ejemplos donde la vocal de la penúltima sílaba sea de apertura media (e/o) porque simplemente no tenemos datos suficientes sobre lo que ocurre con estas vocales. Todo parece indicar que se cerrarían en una armonía de la postónica como ocurre, eso sí comprobado, con pàjaru /’pä.xä.rü/Esto daría ejemplos como (saliéndonos del vocabulario tradicional y entrando en la tan necesitada neología): nitrùginu, patùginu. 

Breve explicación técnica

La metafonía vocálica pasiega es un proceso por el que la vocal tónica de un grupo clítico se armoniza al cierre y grado de centralización de la vocal final, /ü/ (IPA [ʉ]). Debido a esto, tenemos que en posición tónica metafonizada sólo podremos encontrarnos vocales centrales del grupo (/ä, ï, ü/). Donde:

  • /a/ se aproxima a /ü/ cerrándose y menteniéndose central: /ä/.
  • /e/ se aproxima a /ü/ cerrándose y centralizándose: /ï/.
  • /i/ se aproxima a /ü/ abriéndose ligeramente y centralizándose /ï/
  • /o/ se aproxima a /ü/ cerrándose y centralizándose: /ü/.
  • /u/ se aproxima a /ü/ abriéndose ligeramente y centralizándose /ü/.

Además, el hecho de tener vocales cerradas en la tónica puede desencadenar armonías de las pretónicas, que son también regulares en el dialecto, pero eso es otro asunto que no cabe en este post.