Sigo vivo

by @morecar89

Vengo aquí a decir que no me he muerto. Sigo vivo y tengo muchas cosas en el tintero, que avanzan a buen ritmo ahora que tengo muchas menos distracciones. Resumiendo, en una semana me mudo a Barcelona definitivamente porque he encontrado allí un trabajo que pinta bastante bien. Además estoy a punto de publicar un artículo basado en mi tesina de fin de máster y, por último, tengo un par de proyectos web en marcha.

El asunto es que no tengo mucho tiempo para nada y quería comentar unas cuantas (muchísimas) cosas, así que va a ser un post un poco inconexo y laaaargo:


 

 

Comienzo diciendo que el autoglotónimo pasiego es habla pasiegu y de ahí viene pasiegu. Hay que ser conscientes de que esta es la forma neutra del sustantivo, siendo la masculina pasiigu (plural pasiegus), que aunque menos común, todavía es tan inusual de oír entre hablantes con metafonía, tanto para la persona como para la lengua.

 


 

 

Sigo con otro asunto, mientras buscanda en el visor de topografía del Gobierno de Cantabria un ejemplo de una palabra, me encontré con un topónimo curioso: Campizo Real (Campizu Rial en pasiego), que corresponde a un cabañal en la divisoria de municipios de Selaya y la Vega. El visor no deja muy claro de si se trata de un municipio u otro, porque la linde entre municipios justo en ese lugar se divide en dos en el mapa de toponimia (del que no pondré foto).  Os dejo aquí el enlace a Google Maps, que a fecha de enero de 26 de enero de 2015 tiene una foto de 2007.

EDIT: parece que se trata de Selaya porque está en la vertiente del Pisueña, y la divisoria es la linde entre municipios, y es justo la pared que en las fotos sale abajo.

Una de las cosas buenas del visor topográfico es que permite hacer scroll entre 2001 y 2010 para poder ver la evolución del terreno, que en este caso es bastante descorazonadora, y eso es lo que me trae aquí:

(1) Os presento el Campizu Rial en 2002.

Campizu Rial en 2002

Campizu Rial en 2002

Aquí veis las tres cabañas pasiegas que hay, con sus tejados de lastra que se ven grises. Además vemos que la del medio pudo tener una estructura anexa (un colgaizu) que ya no tiene tejado.  La línea divisoria Selaya-la Vega deja a la cabaña de la derecha separada de las otras dos.

(2) Aquí tenemos lo mismo en 2005.

Campizu Rial en 2005

Campizu Rial en 2005

 

Juguemos a las diferencias. Aquí han aparecido marcas de rodadas que van hacia la cabaña de la derecha, que ahora ya no es una cabaña, sino que sólo tiene cuatro paredes, o bueno, tres paredes y media. Además se intuye que algo pasa en el tejado de la cabaña de la izquierda.

(3) Lo mismo en 2007

Campizu Rial 2007

Campizu Rial 2007

Aquí ya vemos que la cabaña de la derecha definitivamente alguien se la ha llevado, porque no queda nada de ella más que el hueco donde estuvo durante suponemos que muchos años. Además, ya vemos que la cabaña de la izquierda tiene un grave problema con el tejado, con un agujero que abarca uno más cabrios, tampoco muchos.

 

(4) Finalmente en 2010

Campizu Rial 2010

Campizu Rial 2010

La cabaña de la izquierda se ha hundido y no tiene tejado. La cabaña del centro resiste, además se ven vacas alrededor, así que parece que está en uso. La cabaña de la izquierda hace años que fue eliminada, ya solo queda una marca de forma rectangular en el terreno.

EDIT: ¿Alguien sabe hasta que punto las cabañas pasiegas son patrimonio protegido? Creo que están inventariadas o, al menos, sé de una chica que fue den cabaña en cabaña haciéndoles fotos y anotando cuántas ventanas tenían, si tenían anexos y demás, lo cual me suena a inventario. Es terrible lo que han hecho con la cabaña de la derecha y no sé si estas fotos valdrían para que alguien investigue quién es el responsable.
Lo que tengo entendido es que por modificar la estructura de una cabaña (alargarla, abrir ventanas, puertas, construir anexos, etc.) se te puede caer el pelo porque están protegidas.  Creo que esto es tremendamente injusto y contraproducente. Me parece que peor que todo esto es cambiar la cubierta de lastra, que hoy en día en Selaya se cambian sin ninguna razón y muchas veces después se usan para hacer caminitos y enlosados… (!!) La lastra no se desgasta como la teja, puedes cambiar la estructura de madera muchas veces poniendo la misma lastra. Además, que la lastra es un elemento culturalmente relevante en la arquitectura pasiega. Como decía, la alternativa a poder abrir ventanas en una cabaña (que en muchos casos no tienen ninguna) es que no sea habitable según los estándares de hoy en día (¿tú vivirías en una casa con muros de piedra sin ventanas?) y por lo tanto, se abandonen hasta que se caigan y se pueda reconstruir en su lugar otra casa que sea habitable para nuestros estándares.


 

Ayer domingo llevé a unos amigos a dar dar vuelta al pueblo, de tal suerte que salimos de casa de mis padres en Valvanuz, cruzamos el río Hormillas (Hurmías) en Bustantegua por un puente de piedra un tanto desvencijado pero con mucho encanto y subiendo por una calleja bajamos desde Campillo (Campíu) hasta la casa de mis padres. En el transcurso, todavía bien en Campíu, mis amigos vieron unas cuantas gallinas y se pusieron a cacarear, de tal suerte que la dueña de las gallinas les preguntó ¿pita o gallu? como queriendo decir que qué sonido estaban intentando imitar, el de una gallina o el de un gallo.

Puente de Bustantegua sobre el río Hormillas

Puente de Bustantegua sobre el río Hormillas, perdonen el enfoque de mierda

 


 

Echando un ojo a un artículo de X.LL. García Arias sobre la dialectología de Cantabria en clave de los límites orientales de lo que él llama el “dominiu llingüísticu ástur” –un uso nada respetuoso ni inclusivu para ciertas sensibilidades de ciertas personas de por estos lares, todo sea dicho– encontré que habla sobre las terminaciones -íllu/íju y sus masculinos, que dejaré aparte por ahora. No os voy a explicar lo que plantea G. Arias, leedlo vosotros mismos.

En Selaya (en la Pasieguería, en general), los topónimos en –illu/illa son bastante raros en términos patrimoniales, mientras que los topónimos en -íu/ía son omnipresentes, posiblemente se explique si digo que en la Vega es un cambio que se hace con vitalidad todavía. Es curioso que las formas femeninas hayan aguantado mucho mejor el paso de la castellanización, y se conserven en la toponimia oficial abundantísimos ejemplos (Cubía, Braguía, Sulía, Ustía) y sólo se me ocurren algunos contraejemplos (Hormillas, Merilla), que casi siempre en el uso oral son enmendados (Hurmías, Miría). En los masculinos la castellaniación es casi total en la toponimia oficial (Campillo, Pandillo, etc.), que no en la oral (Campìu, Pandiyu).

Casos como Pandiyu se han venido habitualmente achacando a la abersión a los hiatos que tiene el pasiego (Mariya, riyu, friyu, ideya, rial), que son habitualmente resueltos convirtiendo el hiato en diptongo (rial), o generando una yod antihiática  (ideya, Mariya). Este último caso se intensifica en palabras con metafonía, siendo casi regular (riyu, friyu, Pandiyu, rastiyu).

Por otro lado, tampoco son del todo desconocidos los topónimos en -iju/ija (Solija, en Selaya, Montiju, en la parte alta de Llerana), aunque son muchos menos abundantes.

Se da el caso de que, si atendemos a lo que dice el profesor García Arias, podríamos tener que en pasiegu, tres terminaciones convergieron (he escrito *convirgieron como 5 veces, y no sabía que era con -e-. Gracias por tu herencia, madri): -idu/ida, -iju/ija, -illu/illa > íu/ía. No sé si tendrá que ver, pero García Lomás decía, entre otras muchas cosas que no tienen ni pies ni cabeza, que las pasiegas metían -y- en terminaciones como àu, que me cuesta creer. Da estos ejemplos:

Pasiegas, las di Pisueña,
retiraivus cada a un layu,
qui vienin las di Pisueña
col rabu levantayu (1)

Dicho lo cual, termino con dos preguntas al graderío basadas en lo dicho por G. Arias:

  1. Enantis mencioné Solija y Sulía. ¿Podrían ser la mesma cosa? ¿podrían ser el mismo topónimo que el Solía de la Bahía de Santander? ¿Qué significan?
  2. ¿Podría ser que cuvíu sea etimológicamente con b (cubíu)? (2) Yo pienso que si lo dicho por Arias es cierto, podría venir del latín CUBUS, concretamente de la raíz CVBICVLUS  [kwbikulu] > kubɨklʉ   > kubɨʎʉ > kubɨxʉ > [kʉ’bɨ.ʉ] Cubíu. No sería una evolución desconocida extraño, porque la palabra castellana cobijo tiene ese mismo desarrollo, y es el patrimonial de un doblete con el cultismo cubículo. Siendo que los cubíus son pequeños espacios (cubículos) subterraneos o adosados a las casas en los que se pone a refrescar la leche, tampoco es descabellado (3).

Rintiru / Cuvíu / Natadiru / Budigu / Cabañu, en Bustantegua, foto sacada de mi Twitter.

(1) Los Pasiegos, A. García Lomás, pág. 92. Modificadas algunas cosas que no encajan con la fonotáctica conocida del dialecto: di por deretiraivus por *retirarvos, cada por cada a, qui por que,  col por con el.
(2) Quiero decir, en pasiego, como el asturleonés en general, somos betacistas, no tenemos par mínimo [v]–[b].
(3) Un cubíu es otra palabra para lo que en Selaya se llaman habitualmente renterus (sing. rintiru), o en la Vega budigu y natadiru, estas dos últimas recogidas por mí mismo en mayo de 2014 por dos niñas, o Cabañu, aunuque es más común que se le diga cabañu a los que van sobre tierra. En la foto de arriba hay uno subterraneo, mis padres planean construir uno próximamente en la ḥuinti de casa.


Hace tiempo que pensé en la etimología de la palabra jorra y no la encontré, tampoco debí buscar mucho, la verdad.  Esta palabra es muy usada en mi familia desde siempre, como la expresión ir a jorra, que es lo que hacían los vecinos cuando terminaban de ordeñar y se juntaban en la cocina de mi abuela. No confundais jorra con juerga, no se trata de una fiesta, es simplemente una tertulia, una conversación ociosa.

La etimología parece clara, viene del árabe hispánico ḥur, libre, y es cognadísima con su variante castellana horra, que el DRAE define tal que:

  1.  adj. Dicho de una persona: Que, habiendo sido esclava, alcanza la libertad.. 
  2. adj. Libre, exento, desembarazado.

Vamos, que jorra es una de esas palabras que, de acuerdo a su etimología, tendrían que escrbirse cm ḥorra, exactamente igual que el arabismo ḥasta, que no se conserva en el dialecto sino que ha dado hasta. Realmente son escasísimos los casos de aspiraciones ante vocales anteriores como la a. En fin, que estudie las aspiraciones quien las tenga en su dialecto, yo ya tengo con la metafonía.


 

Repasando el ALPI (Atlas Lingüístico de la Península Ibérica) he encontrado una cosa interesantísima. Comienzo diciendo que el ALPI contiene como 40 páginas de datos lingüísticos de cientos de puntos de la península. Éstos están escritos en el alfabeto de la Revista de Filología Española (es decir fonético como el IPA, pero antiguo) y que para el que sepa leerlos, como servidor, son una auténtica delicia. Las encuestas se realizaron mayoritariamente en los años 30, a gente mayor y, preferentemente, sin estudios. El ALPI se puede ver gratuitamente en la web, hace falta registrarse.

En sus notas sobre la metafonía en Santander, Menéndez Pidal hacía notar que donde mejor se conservaba el fenómeno era en Bustantegua. Yo ya había mirado varias veces esta entrada porque casualmente Bustantegua es la localidad de la que es mi familia materna pero bueno, miré otra vez. Encontré una cosa que me sorprendió:

Kerru

ALPI, Punto 408 (Bustantegua), libreta 1, página 6, entrada 35 (carro): kerru.

Lo que ven ahí es una metafonía vocálica del patrón e < a, que es uno de los patrones de metafonía que hay en Asturias, donde la metafonía se conserva con más vitalidad. Al lado está escrita la otra forma, la metafonía a  ä < a, que es la que se conserva hasta hoy y, viendo esto, podría ser que sea una degradación de un patrón de metafonía previo que cerraba más.

Habrá que seguir buscando datos, aunque sea en la toponimia, porque de encontrar que esta metafonía existió, daría equilibrio el sistema vocálico pasiego con 9 fonemas. Además, ayudaría mucho en las explicaciones sobre por qué no existen una vocal media anterior centralizada en contextos como pegàu, que corresponda en la  media posterior centralizada, como la de soldàu.

Sobre por qué pongo esos acentos a la izquierda os hablaré pronto, pero tal vez no a través de este blog. 😀

 


 

 

Vengo ultimamente leyendo la palabra anthier en ciertos ambientes y me da un poco de grimita. Vamos a considerar que usamos las reglas de la RAE en lo concerniente a las rnomas básicas de escritura, o las normas de la A.Ll.A, que no creo que disten mucho en lo que nos atañe.

Ahora, explicaré lo que es el diptongo -ié-. El diptongo -ié- está formado por una semiconsonante que se llama yod y se transcribe como [j] y por una vocal media anterior [e], que además es tónica en este caso. Dicho esto, en nuestra grafía escribimos la yod de dos formas: 1) en inicio de palabra y entre vocales escribimos y pronunciamos /y/, mientras que si va entre vocal y consonante escribimos y pronunciamos /i/. De ahí, que para poder grafiar palabras como hielo o hierba, se ponga una  consonante (h) méramente de adorno delante.

No ha servido de mucho, porque todos decimos yelu, ¿verdad? Bueno, no, normalmente decimos /’je.lu/ con una yod, exactamente lo que se espera, o hacemos una cosa que se llama refuerzo y decimos /’ʝ̞e.lu/ (1). Es cuando nos ponemos finolis y usamos un habla afectada cuando decimos /i’e.lu/ y pronunciamos un hiato y una palabra trisílaba. Es un problema que Fernández Juncal detectó en su estudio y que yo he tenido que arreglar en el mío (no poniendo palabras con -ie- inicial). (2) (3)

Ahora veamos la palabra antier, ¿veis dónde va el diptongo? Detrás de una consonante (una /t/), es decir, no necesita ninguna consonante de apoyo para que se lea como yod [j], por eso es absurdo escribir *anthier. Aparte, la combinación de letras th lleva más de cien años (bastante más) suprimida del castellano, porque no aporta nada.

Harina de otro costal es la palabra ahier, que no es más que una forma alofónica de ayer. Definir la pronunciación de la -y- en nuestros sistema consonántico (o el del castellano no normativo) no es algo trivial. Con esto quiero decir que la mayoría mezclamos la yod [j] con el sonido ye [ʝ̞]. Por eso las normas de la grafía de la yod [j] entre vocales son las que son y a todos lo efectos: ayer = ahier. (4)

(1) con los otros diptongos, los de wau /w/, también lo hacemos huevo = /webo/ o con refuerzo /gwebo/, nadie dice /u’ebo/.

(2) Cito a Fernandez Juncal página 275, abajo: “La razón está en una pronunciación muy especial de uno de los términos propuestos, hielo. En muchas ocasiones se producía entonces una articulación enfática de la primera sílaba, de manera que, no solamente se evitaban las pronunciaciones más habituales jélo – yélo, sino que además se producía un hiato y se llegaba a escuchar iélo. 

(3) Gracias a la hostelería moderna hielo en pasiego tiene dos géneros con dos formas, yelu es hielo incontable, neutro, y yilu (plural, yelus) es un cubito, o un cacho de hielo en particular. Ahí tenéis una lengua pusiéndusi al día cola teznulugía y colus cubatas. 

(4) Sólo hay palabras en castellano con la secuencia -a.je-.

 


 

 

Sigo sobre el ALPI. Miré el punto 409, que corresponde a Veguilla (Soba) y casualmente, en la entrevista, en la entrada 71 (hormiga) el entrevistador anota también hormiguero:

 

Nota al margen en una de las anotaciones de Veguilla (ALPI)

Nota al margen en una de las anotaciones de Veguilla (ALPI)

 

Además, como vemos debajo la informante de Veguilla también da la palabra [ormigɨrʉ], y el entrevistador anota al costado “dice que es pasiego, y no propio de Veguilla“.

Pero hay más, justo debajo, al llegar a la entrada 75 (dueño), el entrevistador anota que es dueñu y al lado duinu [‘dwɨnʉ], con la observación, “en pasiego“. Suponemos que se olvidó de marcar la la n para hacer una ñ en el fonético de la RFE, es decir, sería duiñu.

Segunda nota al margen en una de las anotaciones de Veguilla (ALPI)

Segunda nota al margen en una de las anotaciones de Veguilla (ALPI)

Punto y seguido de su observación, el entrevistador continua “es chocante que pueda imitar el sonido con tanta facilidad; pero dicen todos que no se hace la inflexión (de manera tan plena) en esta zona“. Por un lado, sí, es chocante, igual la señora era bilingüe… quién sabe; por otro, imitar el sonido, ni que estuviésemos hablando de los sonidos de otra lengua (o sí). Véanse los diacríticos encima de la i y la u de duiñu indicando centralización.

Ya que lo he puesto, comento sobre la palabra 79, paja. En la transcripción sale una velar [x], esto es, en Soba tampoco eran aspiradores en los años 30, además nota que “final casi media“, es decir,  la -a final es tan cerrada que es casi una [e] (vocal anterior media).

 

Igual no vuelvo en 2 meses, pero quién sabe.